Saltar al contenido
Yoó Tu Cotizar

Santiago Matatlán: por qué le dicen la capital mundial del mezcal

En este municipio de los Valles Centrales de Oaxaca hay más palenques que cuadras. Un recorrido por el lugar donde nace cada botella de Yoó Tu.

Origen22 de julio, 20266 min de lectura
Vista aérea de los plantíos de agave en Santiago Matatlán

Hay un letrero a la entrada del pueblo que lo dice sin rodeos: Santiago Matatlán, Capital Mundial del Mezcal. Suena a eslogan de turismo, y sin embargo es de las declaraciones más fáciles de sostener que hay en México.

Este municipio de los Valles Centrales de Oaxaca, a poco más de una hora de la capital del estado por la carretera a Tehuantepec, concentra una densidad de palenques que no existe en ningún otro lugar. Caminas por la carretera principal y los alambiques se ven desde el camino, uno tras otro.

Por qué aquí y no en otro lado

No fue casualidad ni marketing. Se juntaron cuatro cosas:

El suelo y la altura

Matatlán está a unos 1,700 metros sobre el nivel del mar, en un valle de suelos calcáreos y buen drenaje. El agave odia el agua estancada y ama el sol directo, y aquí tiene las dos cosas. El espadín crece bien, y en los cerros de alrededor prosperan variedades que no aguantarían otro clima.

El clima seco

Llueve poco y concentrado. Eso obliga a la planta a acumular azúcares como reserva, que es exactamente lo que después se convierte en alcohol. Un agave regado en exceso crece más rápido y sabe a menos.

La tradición zapoteca

La región tiene siglos de cultura del maguey. Mucho antes de la destilación hubo pulque, y el conocimiento sobre cuándo cortar la planta y cómo cocerla ya estaba asentado cuando llegó el alambique. La destilación se montó sobre un saber que ya existía.

El oficio heredado

Esto es lo que de verdad no se puede replicar. En Matatlán, ser mezcalero se aprende en casa. Los niños crecen viendo la jima, el horno y la tahona, y para cuando toman decisiones ya llevan años de observación encima. Ese conocimiento no está escrito en ningún manual.

Saber cuándo está lista una piña o dónde cortar la destilación no se enseña con instrumentos. Se aprende mirando a alguien que lleva treinta años haciéndolo.

Cómo es un día en el pueblo

Muy temprano salen los jimadores al campo. Si hay horno encendido, lleva días ardiendo y alguien está pendiente toda la noche. La tahona empieza a girar cuando el agave ya está cocido y reposado, y el caballo camina en círculo durante horas.

Las tinas de fermentación se revisan varias veces al día: el olor cambia, la espuma sube y baja, y de eso depende cuándo se destila. El alambique trabaja en turnos largos, porque una vez que arranca no se puede dejar solo.

Vista aérea de los plantíos de agave en Santiago Matatlán
Hileras de agave en los alrededores de Matatlán. Cada planta lleva años esperando su turno.

Lo que la denominación de origen protege

El mezcal tiene denominación de origen desde 1994. Eso significa que sólo puede llamarse mezcal el destilado de agave producido en los estados y municipios reconocidos oficialmente, cumpliendo la norma correspondiente.

Oaxaca es, por mucho, el principal productor, y dentro de Oaxaca los Valles Centrales concentran la mayor parte. Santiago Matatlán está en el corazón de ese territorio.

La denominación no es un adorno: es lo que impide que alguien produzca en cualquier lugar del mundo y lo venda con ese nombre, y es lo que da a las comunidades productoras una protección real sobre algo que construyeron durante generaciones.

Si vas a visitar

Matatlán se puede recorrer, pero conviene hacerlo bien:

  • Avisa antes. Un palenque es un lugar de trabajo. Hay etapas —la cocción, la destilación— que no se pueden interrumpir. Casi todos reciben visitas, pero con cita.
  • Ve temprano. La actividad fuerte es en la mañana. Por la tarde ya bajó el ritmo.
  • Prueba antes de comprar. Está perfectamente bien pedir probar. Es lo normal y nadie se ofende.
  • Pregunta. Qué agave es, cuántos años tardó, quién lo destiló. La gente contesta con gusto, y las respuestas se notan en la copa después.
  • Lleva agua y come algo. Vas a probar varios. El sol de Oaxaca no perdona.

De aquí sale Yoó Tu

Nuestro palenque está en Matatlán, y cada botella que lleva nuestro nombre salió de esta tierra. No es un dato decorativo: es la razón por la que el mezcal sabe como sabe.

Si quieres conocer el proceso completo, lo contamos paso por paso en este artículo. Y si te interesa visitarnos, escríbenos para agendar.

Compartir WhatsApp Facebook

Sigue leyendo

Otros artículos

Todos los artículos

Del dicho al hecho

Ahora, pruébalo

¿Cotizamos?